Renacido

Renacido

Riego

Esta planta, si se cultiva en macetas, necesita un riego constante, especialmente durante el período de floración; En cualquier caso, es necesario evitar el estancamiento hídrico, que frecuentemente provoca podredumbre de las raíces y enfermedades fúngicas muy molestas. Se sugiere utilizar agua desmineralizada o, en todo caso, baja en caliza. Si en cambio el rincospermo se cultiva en el jardín, el riego debe regularse en función de las lluvias; en consecuencia, se debe administrar una mayor cantidad de recursos hídricos durante los períodos de sequía, mientras que en invierno, y en particular si las lluvias son frecuentes, es fundamental limitar el riego. También debe recordarse que los ejemplares más jóvenes tienen un mayor requerimiento de agua que los adultos. Siempre es necesario recordar controlar cuidadosamente que no se formen estanques de agua, ya que podrían causar una peligrosa pudrición de la raíz en poco tiempo.


Consejos de cultivo

La multiplicación de este elegante arbusto se produce generalmente por corte; el suelo ideal para rincospermo es ligero, fértil, bien drenado, pero se recomienda evitar suelos con pH ácido. Si optas por cultivar en maceta es fundamental que esta última sea bastante grande, con un diámetro mínimo de 50 centímetros, y que el trasplante se realice en primavera. En el jardín, inmediatamente después de la siembra, es recomendable triturar el suelo para ablandarlo y airearlo y mejorar sus características físico-químicas. Esta planta se puede utilizar para la construcción de setos: en este caso se recomienda dejar, entre un ejemplar y otro, alrededor de un metro de espacio. La poda solo debe realizarse para eliminar las ramas secas o enfermas.


Cómo fertilizar

El jazmín falso debe fertilizarse dos veces al año, a principios del verano y durante la temporada de otoño. Se recomienda un fertilizante de liberación lenta específico para plantas con flores; el producto en cuestión debe equilibrar adecuadamente los tres macroelementos esenciales para el arbusto, a saber, potasio, nitrógeno y fósforo. Su deficiencia tendría efectos completamente negativos en el ejemplar: provocaría un crecimiento lento y podría provocar clorosis foliar. La fertilización realizada en otoño debe aportar menos nitrógeno que en primavera, para no estimular un desarrollo excesivo de las partes vegetativas ante el frío invernal. Si es posible, el fertilizante también debe incluir microelementos igualmente importantes como magnesio, manganeso y hierro.


Rincospermo: exposición, parásitos y enfermedades

El rincospermo es capaz de tolerar tanto el calor como el frío, siempre que no sean excesivos. En cualquier caso, se sugiere una exposición soleada; la planta también crece en sombra parcial, pero en este caso su floración será menos exuberante. Entre los parásitos más frecuentes para este arbusto hay que mencionar la cochinilla, que es reconocida por la capa protectora con la que tiende a cubrirse y que puede erradicarse con aceite mineral blanco. También es peligrosa la araña roja, responsable de la formación de áreas necróticas y que puede contrarrestarse con productos de ajo. Entre las enfermedades fúngicas causadas por la humedad excesiva, sin embargo, es necesario recordar la fumaggine; se manifiesta como una especie de moho oscuro y provoca un deterioro generalizado del arbusto. Para combatirlo se necesitan productos fungicidas.




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